jueves, 1 de agosto de 2013

PRÓLOGO

Cuando todo el mundo se va a la cama -el leñador, el cazador, la cocinera y La Niña ,en el bosque suceden cosas maravillosas, únicas. 
El primero de estos extraños acontecimientos es que en la oscuridad de la noche se empiezan  distinguir luces multicolores que se mueven de un lado para otro.
El segundo es que se empieza a distinguir gritos, y el tercero que se oyen maleducados eructos, carcajadas y por último, un cántico que se desliza por la garganta de estos pequeños seres que la cantan con más suavidad que el fluir de un arroyo sobre las piedras, tan suavemente como el rozar a una nube. (Ya sé que esto suena extraño, pero es que hoy me falta la inspiración)
Después, silencio.
La Niña era la única que sabía de estos extraños hechos.
Todos los días, pasada la medianoche, La Niña salía a recoger del suelo, como hojas caídas de los árboles, muertas de luz y vida, pequeñas alas de mariposas.
A la mañana siguiente, todo transcurría con normalidad (la normalidad que se puede tener en un bosque encantado) y por la noche, otra vez ocurría lo de la noche anterior.
Después, silencio.
Silencio.
Silencio...
Y...¡hale!
¡Empieza el nuevo día!
¡Hola!
Estoy de vacaciones en la Selva Negra, en Alsacia (Francia) Este sitio es muy bonito. Esta lleno de árboles, la gastronomía es estupenda y es un sitio, que, gracias a sus  fronteras con Alemania y Suiza, tiene infinidad de posibilidades para hacer turismo. 
Y aunque en este sitio sea difícil encontrar buen tiempo, este verano esta haciendo un tiempo estupendísimo, en algunas ocasiones hasta hace calor.
Antedeayer visitamos los alrededores, ayer visitamos Alemania y hoy hemos visitado Suiza.
 ¡Es todo muy bonito!